PROYECTO FONDEF - INFOR - FUNDACIÓN CHILE
"Innovación Tecnológica y Comercial de Productos Forestales No Madereros (PFNM) en Chile "
titu_pfnm.gif (10780 bytes)

 

BOLETIN   DIVULGATIVO      8

Certificación de Productos Forestales No Madereros

 (PFNM) en Chile  

Bajar archivo .pdf (610 kb)

 

 

        

Investigadores INFOR - FUNDACIÓN CHILE  

Jorge Campos R.  
Carlos Kahler G.
Pamela Reyes
Mauro Ferrando
Gerardo Valdebenito R.
Oscar Larraín L.  
Mauricio Aguilera F.  
Edison García R.
Alvaro Sotomayor G.

 

 

 

Septiembre de  2003

 

1. Introducción

 Las crecientes exigencias de sustentabilidad en el manejo de los recursos forestales, tienden no sólo a la necesidad de maximizar el retorno económico, sino que también a responder demandas ambientales y sociales. En este contexto, los Productos Forestales No Madereros (PFNM) cumplen un importante rol, pues constituyen una alternativa concreta de diversificación de los sistemas productivos rurales asociados al bosque.

 Es así como a lo largo del tiempo, y en respuesta a una necesidad de  investigación y desarrollo en el tema, se ha potenciado esta área. Los esfuerzos iniciales y que aún se mantienen, se centran en la investigación que permita identificar los productos de mayor potencial y sus sistemas de producción y recolección. En esta línea, importantes organismos internacionales y nacionales identificaron una serie de productos que cumplen ampliamente con los requisitos económicos, sociales y ambientales.

 El desarrollo obtenido en este sentido y las necesidades de comercialización de productos,  han sido el fundamento para responder a los requerimientos internacionales, que se han visto reflejados en los recientes esquemas de certificación propuestos para PFNM.

 Nuestro país no ha estado ajeno a este proceso. La investigación sobre PFNM, ha sido una prioridad en diversas instituciones, destacándose el Instituto Forestal (INFOR) y la Corporación de Investigación Tecnológica (INTEC), entre otros. Proyectos tales como “Innovación tecnológica y comercial de PFNM chilenos” y “Desarrollo integral en la utilización de bambusáceas”, son sólo algunos ejemplos de desarrollo en el sector.

 El siguiente esfuerzo, y siguiendo la secuencia lógica de producción, apunta a la implementación de sistemas de certificación que acrediten que los productos fueron obtenidos de manera sustentable. En este contexto, el presente documento realiza una descripción de los sistemas existentes, y aborda la experiencia desarrollada en el exterior y en nuestro país.

 

2. Antecedentes sobre certificación de productos forestales no madereros (PFNM)

 En la actualidad nadie es ajeno al sentimiento global existente respecto al uso de los recursos naturales, cada vez mas ha ido aumentando la preocupación por la forma como estos se han utilizado. A lo largo del tiempo esto se ha traducido en una serie de reuniones intergubernamentales destinadas a llegar a un consenso en la gestión de los recursos naturales. Es así como para el caso de los recursos forestales, se han puesto en marcha una serie de actividades tendientes a elaborar criterios e indicadores de manejo forestal sustentable, entre ellas destacan el “Proceso de Helsinki” y el “Proceso de Montreal”[1]. Ambas iniciativas proponen una serie de aspectos mediante el cual se puede evaluar el manejo sostenible del bosque.

En este sentido la certificación forestal es el proceso de inspección de los bosques, por parte de una agencia certificadora, con el objetivo de comprobar si ellos son manejados de acuerdo a criterios e indicadores de manejo forestal sustentable. La certificación trata de vincular el comercio de los productos forestales, particularmente el comercio internacional, con el manejo sustentable de los recursos, permitiendo a productores y consumidores reconocer los productos provenientes de bosques manejados.

 Actualmente en países desarrollados y en vías de serlo, se están evaluando un número creciente de sistemas de certificación. Una de las iniciativas, FSC (Forest Stewardship Council) ha emitido certificados a 55 países, cubriendo 36, 9 millones de ha  de bosques en el mundo.

 Es así como en poco tiempo el concepto de ecoetiquetado, ha ido ganando cada vez más adeptos, siendo promovido fundamentalmente por consumidores de sociedades ambientalmente más exigentes como la europea y la norteamericana.

 Si bien, inicialmente la certificación se centró en la madera y sus productos, recientemente se ha ampliado a la pasta para papel y el papel, vislumbrándose una tendencia futura  de los mercados internacionales a certificar  todo producto derivado del bosque, comenzando también el interés por la certificación de productos forestales no madereros (PFNM).

 La mayor conciencia de las personas acerca de la insustentabilidad en la producción maderera a nivel mundial, se vió reflejada con el tiempo en una mayor preocupación en la producción de PFNM. Esta mayor preocupación puede explicarse mediante razones económicas, ambientales y sociales:

 

Motivaciones Económicas:

 ·      Comercialización de PFNM en grandes mercados, especialmente en centros urbanos industrializados.

·      Altos precios “premium” obtenidos para los productos, especialmente para productos “gourmet”

·      Alto valor por  unidad de PFNM en comparación con los productos madereros.

·      Tendencia a la certificación en otros sectores productivos.

 

Motivaciones Ambientales:

·      Recolección insustentable de muchos PFNM, incluyendo a especies en peligro.

·      Impactos ambientales de sistemas de producción intensivos que reemplazan la población  silvestre basados en sistemas de manejo.

·      Beneficios ambientales en la promoción de la diversidad en el manejo del bosque.

 

Motivaciones Sociales:

·      Mayores beneficios provenientes de mayores ingresos en venta para los productores.

·      Riesgos económicos reducidos como resultado de la diversificación de los sistemas de producción de PFNM.

·      Deseo de los productores y recolectores de adherirse a sistemas de producción sustentables.

 

Entre los factores que explican el creciente interés en la certificación de PFNM se encuentran:

·      La certificación de PFNM ofrece una excelente oportunidad para penetrar en modernos y exigentes mercados, impulsando la asociación de productores, mejorar los precios de venta y acceder a un mercado mas seguro y estable.

·      Mediante la certificación, además de acceder a nuevos mercados, aumenta el intercambio con la creación de redes de información, permitiendo mejorar la gestión comercial del producto.

·      La certificación contribuye a los esfuerzos internacionales de conservación de la diversidad biológica; recursos de agua, suelo, ecosistemas únicos y paisajes.

·      Permite revalorizar el bosque nativo, así como también mejorar las condiciones de vida en las comunidades rurales donde se obtienen los productos.

·        Con la certificación aumentan los niveles de participación de la comunidad en la toma de decisiones importantes.

·        La necesidad de control por parte del gobierno disminuye, compartiendo en parte esta labor con las agencias certificadoras, lo cual permite de alguna forma evitar eventuales problemas y reasignar recursos a otras actividades de interés.

 

3. Esquemas de certificación para productos forestales no madereros

Debido a la naturaleza tan diversa de PFNM se han desarrollado esquemas de certificación que varían desde el campo forestal hasta la agricultura. Es así como existen diversas organizaciones que usan diferentes estándares para certificar PFNM de acuerdo a sus principios y filosofía. Los sistemas de certificación más ampliamente usados  para PFNM se pueden agrupar en tres grupos:

Certificación orgánica: dada por diversos organismos, se enfoca principalmente en la integridad del producto, limitando su contaminación con compuestos químicos y/o aditivos artificiales, protegiendo además la salud del suelo.

Etiquetado de comercio justo: esta certificación tiene un riguroso mandato que apunta a mejorar los beneficios comerciales de los productores primarios, alentando la independencia económica y los derechos sociales de los productores.

Certificación de Manejo Forestal: ofrecida por el Forest Stewardship Council (FSC), considera tanto factores ecológicos, sociales y económicos asociados con la naturaleza de largo plazo de los recursos forestales.

A continuación se describe cada uno de los sistemas de certificación mencionados anteriormente tanto en el ámbito nacional como internacional.

 

3.1 Certificación de PFNM en el extranjero:

3.1.1 Certificación orgánica

A nivel internacional, las normas que regulan la producción orgánica son el Reglamento Europeo EU 2092/91; las establecidas en el marco de la International Federation of Organic Agricultural Movements (IFOAM); las del National Organic Program (NOP), del Departamento de Agricultura (USDA) y la norma para la Unión Europea dada por el reglamento N° 2092/91.

Puede señalarse que hay tres niveles de países, desde el punto de vista orgánico; los de la Unión Europea  (Japón y más recientemente Estados Unidos), que ya cuentan con una regulación orgánica oficial; países terceros como Israel, Checoslovaquia, Hungría, Suiza, Australia y Argentina, que pueden obtener rápidamente la certificación orgánica, pues desde hace muchos años que están reconocidos ante la Comunidad Europea como tercer país; y el resto del mundo, que necesitan certificar cada exportación.

De acuerdo a la literatura revisada, se considera que los grupos de consumidores están dispuestos a pagar un cierto sobreprecio por los alimentos orgánicos. En diversos países, entre ellos E.E.UU y aquellos pertenecientes a la comunidad europea, la mayoría de los consumidores está dispuesto a pagar un 20 por ciento más que por los productos convencionales. Entre los productos orgánicos mas comercializados a nivel mundial se encuentran el café, hortalizas, verduras y mas recientemente el vino.

En relación a los PFNM, se están comenzando a desarrollar algunas experiencias en esta materia. Entre ellas destacan; la desarrollada por IFOAM (International Federation of Organic Agriculture), OCIA (Organic Crop Improvement Association) y ECOCERT International, el cual desarrolló la norma EC2092/91 para agricultura orgánica. Estos esquemas de certificación se enfocan principalmente en la producción orgánica de cultivos, adicionando otros criterios a los ya desarrollados para productos forestales no madereros.

Gran parte de la experiencia se ha desarrollado en países americanos, especialmente andinos. Bolivia, por ejemplo ha certificado nueces de Brasil, miel y otras especies silvestres producidas bajo cultivo. La certificación la han desarrollado Bolicert, IMO-Latinoamericana y Biolatina.

En Ecuador la certificación orgánica se ha realizado mediante asociaciones de pequeños productores los cuales han trabajado con hongos silvestres y están en proceso de certificación para hierbas aromáticas, medicinales y miel. Estas acreditaciones la están realizando con organismos asociados a IFOAM.

Por otro lado IMO (Institute for Marketologie) en Perú ha trabajado con la Nuez de Brasil. Este organismo internacional de certificación ha  elaborado un proceso en conjunto con FSC (Forest Stewardship Council), combinando certificación orgánica con certificación forestal. Para ello, IMO cuenta con normas de recolección orgánica para productos silvestres[2].

Estas normas de recolección orgánica para productos silvestres también son desarrolladas por IFOAM y sirven de pauta a diversos organismos certificadores. Entre otros tópicos, esta norma especifica que la cosecha de PFNM no debe poner en peligro la existencia de especies vegetales o animales, deben ser cosechados dentro de un área de recolección definida y a una distancia apropiada de áreas de agricultura convencional o fuentes de contaminación.

Figura N°1. Té de hierbas orgánico certificado vendido en tiendas europeas.

Fuente: www.goodnessdirect.co.uk/cgi-local/frameset/sect/F.html

 

3.1.2 Etiquetado de Comercio Justo

Este tipo de certificación tiene como objetivos el obtener un precio y condiciones mas justas para productores desfavorecidos, comprar directamente a los productores, eliminar a los intermediarios y garantizar las condiciones de pago. Todo lo anterior permite una evolución de las prácticas comerciales hacia la sustentabilidad y la incorporación de costos sociales y medioambientales. Al mismo tiempo busca concientizar a los consumidores acerca del poder que tienen al provocar cambios más justos.

Entre los principales productos que se comercializan bajo esta modalidad se encuentran el café, el té, el cacao, azúcar, frutas, cereales, textiles, ropa, fibras y artículos de cuero entre otros.

De acuerdo a la literatura revisada, se estima que los consumidores de los productos certificados bajo este sello, están dispuestos a pagar un sobreprecio que varía de acuerdo al tipo de producto. El cacao certificado, por ejemplo, mantiene un sobreprecio de 40%. En el caso de los productos artesanales esta cifra es superada con creces dependiendo del producto a comercializar.

 

Figura N°2. Miel orgánica certificada con el sello de Comercio Justo (Fair   Trade).

La certificación de comercio justo a nivel mundial se realiza mediante la creación de distintas organizaciones de comercio, las mas importantes son:

International Federation for Alternative Trade (IFAT) que agrupa a mas de 170 organizaciones en 45 países, y congrega a los importadores del norte con  los productores del sur.

European Fair Trade Association (EFTA) conformada por las principales organizaciones de Europa, que representa a los principales importadores de los productos elaborados bajo este sello.

Network of European World Shop (NEWS) que agrupa a tiendas minoristas de Europa.

Fairtrade Labelling Organization International (FLO) certificadora de 17 iniciativas nacionales del sello Fair Trade. Agrupa a los etiquetadores de Comercio Justo.

Fair Trade Federation (FTF) conformada por comerciantes minoristas de Estados Unidos.

Los organismos antes mencionados cumplen una función representativa y de coordinación, y no realizan acciones comerciales directas.

La certificación puede otorgarse a las organizaciones de pequeños productores, a los productos elaborados por las mismas (por ejemplo, al café tostado o soluble), a establecimientos (puntos de venta) o a algunas marcas de empresas, si se cumplen los requerimientos establecidos en las normas correspondientes.

En relación a los PFNM, se han desarrollado una serie de iniciativas de certificación de comercio justo.  Un ejemplo en este sentido es el dado por la cooperativa de productores de COPALJ, en el estado de Maranho, Brasil. Esta comunidad se dedica desde hace 10 años a comercializar aceite de nueces de babasú (Orbignya phalerata), el cual es vendido a una tienda británica. Los productos certificados tienen una etiqueta que garantiza que los productores han obtenido un mejor trato. En el Reino Unido, esta etiqueta es otorgada por la Fundación Fairtrade, una institución benéfica creada por las ONG CAFOD, Christian Aid, Oxfam, Traidcraft Exchange y el World Development Movement.

Otra experiencia en esta línea se comenzó a desarrollar durante el año 2002. En ella, se constituyó un grupo de trabajo entre productores de PFNM rusos, particularmente de Siberia y el Lejano este, y los mercados europeos con el fin de comercializar sus productos incluyendo miel, té de hierbas, helechos, tónicos y jarabe, medicamentos e ingredientes farmacéuticos, hongos secos, tinturas naturales y nueces bajo la certificación de comercio justo.

Dado que el set de criterios del Fair Trade se enfoca principalmente en criterios socio económicos, solo con un énfasis general en los temas ecológicos y de manejo, se están desarrollando otras iniciativas y procedimientos más integrales entre los cuales podemos mencionar la Forestería Análoga (FA), la cual es un tipo de agroforestería compleja desarrollada por NSRC (Neo Synthesis Research Centre) en Sri Lanka. El sistema estimula a los agricultores a imitar la estructura y funciones ecológicas de los ecosistemas naturales forestales locales usando especies que los proveen de un rango de productos para consumo personal o para venta en lugares de mercado. Los agricultores se benefician gracias a la gran diversidad de productos que cosechan mientras se restaura el ambiente natural y mejoran los procesos de retención del suelo y purificación del agua. Este esquema de manejo forestal que también se está adoptando en comunidades de Australia, Canadá, Costa Rica, Ecuador, Kenya, Perú, y Filipinas, contempla además el apoyo en los canales de comercialización y la certificación de los productos, considerando el comercio justo entre ellos.

 

3.1.3 Certificación de Manejo Forestal

Esta certificación es desarrollada por FSC[3] (Forest Stewardship Council), consta de principios y criterios que abordan aspectos ambientales, sociales y económicos. La certificación en si es realizada por entidades independientes a FSC. Estas entidades verifican si las operaciones forestales cumplen con los estándares desarrollados por FSC, luego de verificados se certifican los productos con el logo FSC.

En la actualidad los PFNM que cuentan con el logo de FSC, deben provenir de bosques completamente certificados. Cuando existe la necesidad de certificar un producto, es un organismo de certificación el encargado de evaluar el sistema de manejo del PFNM.

Al momento de la evaluación el organismo de certificación puede usar estándares regionales existentes u otros estándares creados para ciertos PFNM. Si estos no están disponibles, el organismo de certificación puede preparar estándares a través de un proceso regional o nacional de consulta.

A nivel mundial existen ocho organismos certificadores de FSC, de ellos tres han desarrollado estándares para certificar PFNM:

Rainforest Alliance´s Smartwood Program: este programa ha liderado la certificación de PFNM. Smartwood ha expedido cuatro certificados de PFNM en México, Brazil y Estados Unidos. Para ello ha desarrollado guías genéricas para PFNM que son adaptadas a productos y áreas específicas cuando existe información de recolección, cosecha y monitoreo para un producto en especial. Esta adaptación de criterios para PFNM se refleja en un borrador de criterios agrupados en un onceavo principio que se agrega a los diez ya existentes presentados por FSC[4].

En Brasil, IMAFLORA filial de Smartwood también trabaja con certificación orgánica y es capaz de realizar una evaluación en conjunto FSC/IFOAM.

Soil Association´s Woodmark programme está recientemente certificando PFNM. La Soil Association (SA) tiene un programa fuerte de certificación orgánica y es capaz también de ofrecer una certificación FSC/IFOAM. Soil Association certificó corteza en Dinamarca, y en la actualidad está investigando otros PFNM susceptibles de certificar.

SGS Qualifor certificó el manejo forestal de bosques en Escocia, donde se produce y comercializa carne de venado que también se incluyó en la certificación. A futuro certificará otros productos entre ellos miel y bambú.

Hasta el momento se ha trabajado en dos estándares para la nuez de Brasil (Bertholletia excelsa), para Perú y Bolivia. En ambos casos el proceso de creación del estándar involucró a la comunidad local, productores, consumidores, ONG´s y organismos gubernamentales.

 

Figura N° 3. Nuez de Brasil certificada por FSC.

Fuente: www.holt-studios.co.uk/ thumbs/54161.jpg

El siguiente cuadro resume las experiencias de certificación de productos forestales no madereros realizadas mediante FSC.

  

Cuadro N°1. Productos forestales no madereros certificados por FSC. (hasta Octubre de 2002).

    

Fuente: www.goodnessdirect.co.uk/cgi-ocal/frameset/sect/F.html. FSC, 2002. SW: Smartwood SA: Soil Asociation

 

Si bien no se conocen antecedentes sobre el sobreprecio de estos productos certificados,  información de mercado indica que la madera obtenida de bosques con el sello FSC, presenta un precio premium 10% superior al valor de la oferta corriente.

 

3.2 Certificación de PFNM  en Chile:

3.2.1 Certificación orgánica

En Chile, en los años 1998 y 1999 fueron elaboradas las Normas Chilenas NCh 2439[5], "Producción, procesamiento, comercialización y etiquetado de alimentos producidos orgánicamente" y NCh 2079[6] "Criterios generales para la certificación de sistemas de producción, procesamiento, transporte y almacenamiento de productos orgánicos". Ambas normas son equivalentes a las de la Unión Europea: Nº2092/91 y la ISO 65.

Chile actualmente no tiene un sistema de certificación orgánica reconocido internacionalmente, no obstante se han desarrollado avances en este sentido mediante la publicación de normas (NCh 2439 y la NCh 2079, mencionadas anteriormente) y el establecimiento de un programa para el desarrollo de la agricultura orgánica implementado por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), el cual permitirá supervisar las certificadoras existentes en el país. Si bien, Chile se adhiere a las normas de certificación europeas mediante la existencia de estas normas, estas sólo constituyen normas de exportación y no necesariamente un modelo de certificación nacional.

Por ahora las empresas certificadoras no tienen la obligación de acreditarse, siendo el proceso voluntario. El reconocimiento de "Tercer País" es un camino largo, que recién se está iniciando, puede incluso durar un par de años, si al término de este proceso, Chile es reconocido en tal categoría, las certificadoras estarán obligadas a acreditarse frente al SAG, para optar a ser reconocidas en Europa.

El proceso de certificación orgánica se puede resumir en las siguientes etapas:

 Figura N°4. Proceso de certificación orgánica.

 

Cada uno de estos organismos certificadores presentados anteriormente, se enfoca a un mercado específico, supervisando las características requeridas en cada caso particular. Al no contar con una acreditación amplia para exportar a distintos mercados muchos exportadores comenzaron a tener dificultades para enviar sus productos a diferentes mercados, es por esta razón que han debido recurrir a certificadoras extranjeras que sí cuentan con las requeridas acreditaciones. Entre las certificadoras extranjeras que trabajan en el país se cuentan:

En el país podemos encontrar certificadoras nacionales, como también extranjeras, dentro de las primeras se cuentan:

 Cuadro N° 2. Certificadoras Orgánicas Nacionales

Fuente: Elaboración propia en base a información obtenida en www.agendaorganica.cl

 

Cuadro N°3. Certificadoras Orgánicas Extranjeras en Chile

 

Fuente: www.agendaorganica.cl

 En relación al cuadro anterior podemos mencionar que BCS es una empresa acreditadora alemana, con un  representante en Chile y está en condiciones de inspeccionar la producción orgánica chilena de exportación a nombre de esta empresa. Por otro lado, IMO Control es una empresa suiza, que se asoció a Fundación Chile, y formó IMO Chile.

La agricultura orgánica ha adquirido importancia sólo en los últimos años Se calcula que en 1998, unos 200 agricultores orgánicos producían en 2.700 hectáreas orgánicas certificadas. En la actualidad existen alrededor de 4.000 hectáreas que producen frutas y verduras orgánicas distribuidas entre las IV y X regiones, las cuales son administradas por cerca de 300 personas que producen principalmente rosa mosqueta (450 há), frambuesas (327 há), plantas medicinales (122 há) y espárragos (106 há). Del total de la tierra 3.128 hectáreas están certificadas como orgánicas y el 80% de ellas se concentra en las regiones VI, VII y X.

En relación a lo anterior y  de acuerdo a los últimos datos se estima que las hierbas medicinales y especias se incrementarán a tasas promedio del 20% anual, con un aumento de superficies en las regiones V, Metropolitana y IX.

De acuerdo a la información entregada por aduana entre los productos certificados exportados, correspondientes al rubro Producto Forestal No Maderero se encuentran: en el ítem productos procesados o con algún grado de proceso rosa mosqueta, miel y productos apícolas, y en el rubro de las hierbas medicinales; achilea, manzanilla, rosa mosqueta y otras hierbas medicinales.

La mayoría de los productos orgánicos son comercializados en el extranjero, presentando una baja presencia en el mercado nacional. Entre los PFNM certificados orgánicamente y comercializados en el país se pueden encontrar: rosa mosqueta, aceite orgánico de avellana, hierbas medicinales, hongos deshidratados, entre otros.

 En relación a la producción de rosa mosqueta y sus derivados, Novbeltec destaca en la  producción de cosméticos y aceites esenciales orgánicos, para lo cual ha certificado sus productos con la agencia certificadora extranjera con presencia en Chile, BCS, además de PROA certificadora chilena.

Las empresas Index Salus y Florasem han certificado hierbas medicinales orgánicamente. Ambas empresas cuentan con certificación de la agencia BCS.  Entre las hierbas certificadas se cuentan: bailahuén, boldo, caléndula, manzanilla, matico, melissa, rosa mosqueta, paico y poleo.

IMO Chile, también se ha involucrado en los PFNM. El trabajo realizado por esta certificadora se desarrolló con un productor individual de morchella[7] (Morchella sp.), en la VIII Región quien obtenía los hongos desde terceros. El proceso de certificación, además de la inspección en terreno característica, consiste en la acreditación de un supervisor quien registra a los recolectores y se responsabiliza de que las morchellas fueron obtenidas desde redios autorizados. Posteriormente los productos son comprados por intermediarios los cuales lo venden a empresas deshidratadoras que lo comercializan.

Debido a las buenas perspectivas de mercado y muchas veces a exigencias internacionales, productos que constituyen materias primas también están en proceso de certificación, tal es el caso de los extractos de quillay, los cuales han servido de ingrediente activo para nematicidas y pesticidas los cuales han obtenido certificación orgánica. En esta línea, la empresa Natural Response, ha sido pionera en certificar estos extractos y además estar en proceso de certificación forestal.

Cabe destacar que la oferta de productos en el mercado nacional incluye muchas veces productos etiquetados como “ecológicos” o “naturales” y no responden necesariamente a productos certificados orgánicamente por algún organismo acreditado. En este grupo encontramos una gran variedad de productos entre los que se cuentan; zapatillas vegetales, miel, frutas y hortalizas.

Figura N°5. Hierbas medicinales ofrecidas en tiendas especializadas.

Fuente: Tienda de Comercio Justo. Ñuñoa, Santiago. (Reyes 2003).

 

Figura N° 6. Mermelada de Maqui y Nalca ofrecida en tiendas especializadas.

 Fuente: Tienda de Comercio Justo. Ñuñoa, Santiago. (Reyes 2003).

 

3.2.2  Etiquetado de Comercio Justo

En Chile se han desarrollado experiencias en torno a este tema; en Tirúa, una pequeña comunidad mapuche de 1.800 personas, hace dos años comenzó a exportar un alga marina (llamada cochayuyo) a Taiwán y Japón, donde se come y además es un ingrediente básico de cremas faciales y de la piel. Al exportarla, la comunidad consigue un aumento del 50% en el precio por libra del alga.

Por otro lado en la IX región, Fundación Chile en conjunto con la Corporación de Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI) y otros participantes, diseñaron una cartera de proyectos sustentables para ser presentados al Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), al Fondo de Solidaridad e Inversión Social (FOSIS) y al Fondo de Innovación Agraria (FIA) entre otros. Por el momento, el proyecto ha avanzado en el diagnóstico de los productos que tienen potencial de desarrollo y de comercialización en el exterior. Ellos son, entre otros, piñones, rosa mosqueta, miel multiflora, merkén (ají), avellanas, changles (hongos) y murta.

Al término del tercer año (2004) los agricultores estarán en condiciones de acceder a la certificación de calidad, para lo que habrá un sello que identificará su origen (denominación de origen), modo de producción (productos de agricultura orgánica) y comercio justo ("fair trade"). Al final del período se espera que este modelo sea "exportable y transferible" a otros predios entregados a las comunidades indígenas por parte de la CONADI.

Otra experiencia en este sentido es el proyecto Tienda Comercio Justo, la cual es desarrollada por un proyecto conjunto llamado Plataforma Komyuniti, agrupación de 13 ONG´s chilenas y una belga, que representan una gran diversidad de áreas de acción geográfica y temáticas. La diversidad de productos ofrecida por esta tienda se puede agrupar en dos grupos: alimentos y artesanía. Entre ellos se cuenta artesanía de comunidades representativas, y la oferta de PFNM tales como hierbas medicinales, miel y mermeladas de nalca, maqui, grosella y rosa mosqueta. En la actualidad esta iniciativa no ha certificado productos con el sello de comercio justo, sin embargo pretende ser una iniciativa de plataforma para lograr este sello[8].

Figura N°7. Piñones comercializados en tiendas especializadas

Fuente: Fundación Chile

 

3.2.3 Certificación de Manejo Forestal

En la actualidad este tipo de certificación dada por FSC (Forest Stewardship Council) no cuenta con estándares para PFNM presentes en nuestro país[9]. Sin embargo, Forestal y Agrícola Monteáguila certificó recientemente semillas de eucaliptus mediante la certificación del manejo de sus bosques, dada por FSC. Otra experiencia en esta línea la tiene Natural Response. Esta empresa se encuentra recopilando información para la futura certificación de corteza de quillay, mediante un organismo acreditado para certificar mediante FSC (SCS)[10].


4. Caracterización de mercado para los productos certificados.

4.1 Mercado orgánico

A nivel mundial la demanda por este tipo de productos crece a una tasa promedio del 20% y se espera que en la primera década de este milenio alcance a los US$100 millones. En la actualidad el 22% de la superficie con certificación orgánica mundial se concentra en latinoamerica. Argentina contribuye con un 70% a la superficie total certificada, siendo los productos procesados como aceite, harina, miel, vino y té los con mayor preponderancia.

Entre los factores que justifican este acelerado crecimiento de la demanda por los productos orgánicos y que explican las interesantes perspectivas del mercado a mediano plazo se encuentran:

·        Creciente conciencia sobre la necesidad de preservar ciertos atributos del medio ambiente para las generaciones futuras.

·        Los conocimientos adquiridos través del tiempo sobre los efectos perjudiciales que pueden tener los productos químicos utilizados en la producción de alimentos sobre la salud humana de los consumidores y de los trabajadores agrícolas.

·        Las campañas de promoción de grupos ambientalistas.

·        Las campañas de promoción lanzadas por los principales distribuidores de alimentos orgánicos, y los artículos y embalajes novedosos usados por algunas empresas.

·        Las políticas gubernamentales en muchos países que están fomentando este tipo de producciones, incluyendo ahora a Chile.

 

Por otro lado, de acuerdo a algunos estudios realizados en Europa, se sabe que los clientes que prefieren este tipo de producto se caracterizan por:

·      Ser menores de 35 años, con hogares unipersonales, y hogares con niños menores de 6 años

·      Ser personas con mayor nivel cultural, indistintamente del nivel de ingreso.

·      De preferencia en hogares vegetarianos y con poco consumo de azúcar.

Entre los motivos que llevan al rechazo de productos orgánicos se encuentran; los altos precios en relación a un producto no certificado, el reducido número de puntos de venta, la limitada variedad de productos ofrecidos y dudas sobre la autenticidad del origen.

La comercialización interna de estos productos se realiza en diversos canales, entre ellos; tiendas especializadas, tiendas de consumo masivo, ventas electrónicas (internet), etc. Las ventas orgánicas a través de supermercados constituyen el sistema de distribución más rápido en la mayoría de los mercados. Sin embargo, se aprecia una diferencia en el tipo de consumidor, aquellos que realizan su compra en supermercados su “interés ambiental” influirá menos al momento de la compra, en comparación de aquel consumidor que lo hace en una tienda especializada.

El siguiente cuadro resume los canales de distribución internos existentes para productos orgánicos:

 

Cuadro N°4. Canales de distribución para productos orgánicos.

Fuente: www.agendaorganica.cl  y www.foodwindowsonline.com.ar

 

De acuerdo a la literatura revisada, se considera que los grupos de consumidores están dispuestos a pagar un cierto sobreprecio por los alimentos orgánicos. En diversos países, entre ellos E.E.UU, Japón y aquellos pertenecientes a la comunidad europea, la mayoría de los consumidores está dispuesto a pagar entre un 20% y un 30% más que por los productos convencionales. Países como Finlandia, Austria e Italia presentan los más altos sobreprecios a nivel europeo, destacándose los cereales y la papa.

   

Cuadro N°5. Sobreprecio que pagan los consumidores de siete países europeos por algunos productos orgánicos (en %).

Fuente: FAO, 2001

 

Chile por su parte presenta un sobreprecio muy similar al presentado en el cuadro anterior para los productos orgánicos exportados hacia el mercado europeo, siendo mayor  para los cereales y las papas, oscilando entre un 50 y 100%.

En relación a los productos forestales no madereros, el producto de mayor comercialización a nivel mundial es la miel. Entre los principales exportadores se encuentran; China, Rusia, USA, Argentina, Turquía y México.  Los principales mercados para la miel corresponden a naciones de altos ingresos. Japón ocupa el tercer puesto después de Alemania y EEUU, seguido del Reino Unido. Estos países presentan sobreprecios por la miel orgánica que van desde un 10% a un 20%.

Otro producto forestal no maderero con un nivel importante de comercialización a nivel mundial es la nuez de Brasil (Bertholletia excelsa). Este producto, originario de Brasil y Bolivia, es comercializado en diversas tiendas y supermercados especializados en Europa.

 Figura N° 8.  Nuez de Brasil certificada comercializada en Europa.

 

Fuente: www.goodness.uk

 

Dada la importancia ecológica y social de la nuez, este producto en la actualidad presenta certificación de comercio justo y forestal, además de la certificación orgánica. El sobreprecio para las nueces certificadas por este último sistema va desde un  20 a 25% en relación al producto sin certificar, porcentaje que varía de acuerdo las cantidades tranzadas[11].

 En Chile, el mercado interno de productos orgánicos es aún muy incipiente y por lo tanto con canales de comercialización muy reducidos, restringiéndose a algunos  supermercados y algunas tiendas especializadas. En estos momentos la mayoría de los productores comercializa a través de exportadoras de las cuales muchos son socios.

 La comercialización interna de este tipo de producto no supera una década de desarrollo. En la actualidad existen sólo tres tiendas especializadas en la comercialización de productos orgánicos; Tierra Viva, Pura Natura y Ventana Orgánica, todas ubicadas en Santiago[12]. En ellas se pueden encontrar cereales, frutas, hortalizas, aceites esenciales y hierbas medicinales entre otros.

 El siguiente cuadro resume el sobreprecio existente en diversos productos orgánicos, específicamente en productos forestales no madereros ofrecidos en el mercado local en comparación a un producto convencional:

 

Cuadro N°6. Sobreprecio de productos forestales no madereros orgánicos.

 

Fuente: Elaboración propia.

 Cabe destacar que el alto sobreprecio que presentan estos productos en relación a un producto tradicional se debe a la reducida oferta existente en el mercado local, ya que la mayoría de los productores orgánicos destina sus productos al mercado externo.

 Las hierbas medicinales a granel, la rosa mosqueta, el aceite de rosa mosqueta, la miel y otros productos apícolas, figuran entre los principales productos forestales no madereros con certificación orgánica exportados, siendo Europa y USA sus principales mercados de destino. En este sentido, de acuerdo a la información recopilada el aceite de rosa mosqueta orgánico o natural de exportación presenta un sobreprecio de 10% en relación a uno tradicional.

 Otro producto forestal no maderero de interés con reciente certificación orgánica es la morchella.  Este hongo comestible es muy apetecido en el extranjero por su sabor y además por sus eventuales propiedades farmacológicas en enfermedades de transmisión sexual.   Dado que aún no se ha comercializado al exterior se estima que las primeras exportaciones orgánicas presentarán un sobreprecio de 25% similar al sobreprecio que presentan otros hongos certificados.

  

4.2 Mercado Comercio Justo

En la actualidad existen al menos 100 organizaciones de comercio justo y sociedades comerciales en por lo menos 20 países europeos que importan del Sur productos bajo el sello comercio justo. A pesar que este tipo de comercio es más reciente que el comercio orgánico, se estima que las organizaciones importan de unas 800 contrapartes comerciales repartidas en 45 países del hemisferio sur. La mayor parte de estas "contrapartes" son asociaciones de cooperativas, talleres y pequeñas fábricas, así como un número creciente de empresas privadas. Según una estimación aproximada, estas contrapartes reúnen a 800.000 familias, o sea 5 millones de personas, entre los que se cuentan pequeños y medianos campesinos, artesanos y tejedores.

Estas organizaciones importadoras de productos certificados venden por catálogo y poseen o dan en franquicia tiendas solidarias o tiendas de regalo. Otras se centran en la venta al por mayor a las tiendas solidarias y, cada día más, a las instituciones. Existen organizaciones que conceden marcas de garantía en 11 países europeos, perteneciendo todas ellas a una de las tres marcas existentes: Fair Trade Mark, TransFair y Max Havelaar. Los consumidores pueden comprar productos del comercio justo en aproximadamente 3000 tiendas solidarias, supermercados pertenecientes a 30 cadenas, centenares de otras tiendas y miles de grupos eclesiales, solidarios y comunitarios.

Países como Alemania, Gran Bretaña, Suiza y los Países Bajos son los mas grandes consumidores de comercio justo en Europa, en donde la penetración en supermercados y las tiendas especializadas ha sido efectiva.

Los consumidores de este tipo de productos incorporan aspectos éticos como criterios de decisión de compra y no sólo consideran la calidad de los bienes, sino también dónde y cómo han sido fabricados, además de quien se beneficia con su compra. Otra característica de este tipo de consumidor es que si bien un comprador tradicional trata de maximizar la relación precio/calidad, los consumidores responsables están dispuestos a pagar entre un 10% y 20% más por el mismo nivel de calidad si tienen garantías de las repercusiones sociales de su acto de compra.

Los siguientes rasgos definen el tipo de consumidor que prefiere productos con el sello comercio justo:

·      Interés por las condiciones de origen del producto

·      Mantienen un compromiso medioambiental basado en las 3 r: reducir, reciclar, recuperar

·      Estan dispuestos a pagar un sobreprecio por la misma calidad si se le garantiza el origen y el destino ético

·      El cliente que prefiere los productos bajo este tipo de certificación son generalmente mujeres de 20 a 50 años

 

El número de personas que compran este tipo de producto está aumentando continuamente, sin embargo se desconoce si esto se debe al aumento de puntos de venta, al mayor grado de sensibilización, o de fidelización, a la buena calidad de los productos, o a otros factores.

Se cree que el grado de fidelización en el comercio justo es alto, es decir que la persona que compra un producto de este tipo una vez suele volver a comprarlo, siendo la “calidad social” un ingrediente intrínseco y prioritario. Este aspecto es justamente el elemento diferencial de este tipo de certificación y va muy ligado a productos característicos de comunidades originarias o de comunidades desventajadas.

El reconocimiento de la etiqueta comercio justo, es mucho mayor en los mercados europeos. Por ejemplo, TransFair organismo certificador europeo, reconoció un crecimiento que pasó de un 4% a un 32% en sólo dos años desde su comienzo.

Los canales de comercialización de este tipo de producto está constituido principalmente por tiendas de comercio justo, compartiendo muchas veces lugar con los productos orgánicos, principalmente en Europa.

Figura N°9. Tienda de Comercio Justo en México.

Fuente:  www.comerciojusto.com.mx/informate/faqs.htm

En cuanto a los precios estos varían de acuerdo al producto certificado, el mercado de destino y el organismo certificador. El sobreprecio que presentan estos productos se debe principalmente a las primas que aplican los organismos importadores sobre el precio normal. El siguiente cuadro resume las primas ofrecidas por Fair Trade Fundation para algunos productos.

Cuadro N°7. Primas ofrecidas por Fair Trade Fundation.

Fuente: Elaboración propia en base a Fair Trade Fundation- 2003.

Cabe destacar que el sello de comercio justo no implica que los productos sean orgánicos, pudiéndose encontrar productos bajo este sello tanto orgánicos como tradicionales.

La miel comercializada bajo el sello comercio justo en Europa presenta un sobreprecio que varía entre un 20% y un 30% en relación a la miel tradicional. Esta miel proviene principalmente de México, Argentina y Turquía.

En Europa, las nueces de Brasil comercializadas bajo el sello de comercio justo presentan un sobreprecio del orden del 20%. Estas cuentan en su gran mayoría tanto con certificación orgánica como de comercio justo.

 En nuestro país este tipo de certificación es aún reciente, contándose sólo una tienda de comercio justo. El siguiente cuadro resume los sobreprecios para este tipo de productos en relación a un producto tradicional.

Cuadro N°8. Sobreprecio de productos forestales no madereros vendidos en Comercio Justo.

Fuente: Elaboración propia.

Figura N°10. Miel de ulmo comercializada en tienda de Comercio Justo.

Fuente: Tienda de Comercio Justo. Ñuñoa, Santiago. (Reyes 2003).

De acuerdo a la información contenida en el cuadro anterior, es posible distinguir el alto sobreprecio existente para este tipo de producto. En gran parte esto puede explicarse a lo escaso de la oferta, a la producción artesanal o familiar, y muchas veces al ser productos no tradicionales o poco comunes, lo cual no siempre puede atribuirse a un esquema de comercio distinto. Lo anterior también es aplicable a las artesanías ofrecidas en este tipo de tiendas la cual supera con creces el valor en las tiendas tradicionales.

 

4.3 Mercado Certificación Forestal

El mercado para los productos forestales certificados aún está en su infancia. No se han desarrollado estudios acabados sobre la demanda actual o potencial de productos certificados, pero existen ciertas experiencias aisladas que señalan ciertas características del mercado.

La demanda de los consumidores finales todavía no es significativa. Existe un interés segmentado y regionalizado; los consumidores escogen los productos por precio y calidad y no por factores ambientales. Se conoce en general, que los consumidores están dispuestos a pagar un porcentaje adicional por productos certificados pero esta disponibilidad disminuye con el aumento en el costo de producto.

De acuerdo a un estudio sobre disposición a pagar por este tipo de productos, consumidores canadienses colocaron el impacto ambiental, la certificación ambiental y la imagen ambiental del vendedor o productor en el octavo, noveno y décimo lugar respectivamente. En Estados Unidos se encontró que un grupo de consumidores estaban dispuestos a pagar un 14.2% por un producto certificado, sin embargo del total de entrevistados el 40% aprox. no estaba dispuesto a pagar más por un producto de este tipo.

La principal demanda de productos certificados está dada por un primer grupo constituido por manufactureros de muebles, compañías constructoras y artesanos, un segundo grupo constituido por mayoristas y detallistas de productos forestales, entre ellos tiendas del tipo “hágalo-usted-mismo”, y un tercer grupo formado por entidades públicas, empresas y gobiernos.

Para la madera certificada bajo el logo FSC, se ha observado que lidera la lista de precios con un precio premium 10% superior al valor de la oferta corriente. Sin embargo y dado lo nuevo del tema existe poca información internacional sobre productos forestales no madereros certificados bajo este sello.

En nuestro país de acuerdo a información obtenida, las semillas certificadas bajo FSC por Forestal Monteáguila, son exportadas con el logo correspondiente, sin embargo el precio de estas semillas no difiere de una semilla sin certificar[13].

 


[1] Chile es país firmante de este proceso en el año 1995, junto a 12 países no europeos, que en total poseen el 90% de los bosques templados del mundo.

[2] Comunicación personal de Heinrich Neisskenwirth, IMO Chile.

[3] Gran parte de la información relacionada con la certificación de PFNM mediante FSC proviene de “The Forest Stewardship Council and Non Timber Forest Product Certification” (ver bibliografía).

[4] Ver criterio borrador para PFNM en Anexo.

[5] Esta norma se aplica para vegetales no procesados, animales y productos pecuarios no procesados, productos apícolas no procesados, productos fungícos no procesados y productos vegetales, pecuarios, fungícos y apícolas procesados. Fuente: www.inn.cl.

[6] En esta norma se específica que la certificación orgánica puede aplicarse a la producción orgánica de insumos, a la producción orgánica agrícola y al procesamiento, transporte y almacenamiento. Fuente: www.inn.cl.

[7]Comunicación personal de Heinrich Neisskenwirth, IMO Chile.

[8] Comunicación personal de Verona Rodríguez, Tienda Comercio Justo, Santiago.

[9] En nuestro país se encuentran las siguientes empresas certificadoras acreditadas por FSC con presencia en Chile: Smartwood, Grupo SGS, Scientific Certification Systems (SCS), D. Institut fur Marktokologie (IMO)

[10] Comunicación personal de Hector Larrondo, Natural Response.

[11] Gran parte de las nueces de Brasil orgánicas comercializadas en Europa son certificadas por SKAL y vendidas bajo licencia Soil Association. La etiqueta dada por SKAL es reconocida por toda la comunidad europea.

[12] Los productos ofrecidos en estas tiendas no necesariamente corresponden a productos con certificación orgánica dada por un organismo acreditador, sino que a veces se refiere a productos “ecológicos” o “naturales” ofrecidos por productores agrupados.

[13] Comunicación personal de Ana Rosa Young, Forestal Monteáguila.