Investigadores
INFOR - FUNDACIÓN CHILE
Septiembre de 2003 |
1. Introducción
Las
crecientes exigencias de sustentabilidad en el manejo de los recursos
forestales, tienden no sólo a la necesidad de maximizar el retorno económico,
sino que también a responder demandas ambientales y sociales. En este
contexto, los Productos Forestales No Madereros (PFNM) cumplen un importante
rol, pues constituyen una alternativa concreta de diversificación de los
sistemas productivos rurales asociados al bosque. Es así como a lo largo del tiempo, y en respuesta a
una necesidad de investigación y
desarrollo en el tema, se ha potenciado esta área. Los esfuerzos iniciales y
que aún se mantienen, se centran en la investigación que permita identificar
los productos de mayor potencial y sus sistemas de producción y recolección.
En esta línea, importantes organismos internacionales y nacionales
identificaron una serie de productos que cumplen ampliamente con los
requisitos económicos, sociales y ambientales. El
desarrollo obtenido en este sentido y las necesidades de comercialización de
productos, han sido el fundamento
para responder a los requerimientos internacionales, que se han visto
reflejados en los recientes esquemas de certificación propuestos para PFNM. Nuestro
país no ha estado ajeno a este proceso. La investigación sobre PFNM, ha sido
una prioridad en diversas instituciones, destacándose el Instituto Forestal
(INFOR) y la Corporación de Investigación Tecnológica (INTEC), entre otros.
Proyectos tales como “Innovación tecnológica y comercial de PFNM
chilenos” y “Desarrollo integral en la utilización de bambusáceas”,
son sólo algunos ejemplos de desarrollo en el sector. El
siguiente esfuerzo, y siguiendo la secuencia lógica de producción, apunta a
la implementación de sistemas de certificación que acrediten que los
productos fueron obtenidos de manera sustentable. En este contexto, el
presente documento realiza una descripción de los sistemas existentes, y
aborda la experiencia desarrollada en el exterior y en nuestro país. 2.
Antecedentes sobre certificación de productos forestales no madereros
(PFNM) En la actualidad
nadie es ajeno al sentimiento global existente respecto al uso de los recursos
naturales, cada vez mas ha ido aumentando la preocupación por la forma como
estos se han utilizado. A lo largo del tiempo esto se ha traducido en una
serie de reuniones intergubernamentales destinadas a llegar a un consenso en
la gestión de los recursos naturales. Es así como para el caso de los
recursos forestales, se han puesto en marcha una serie de actividades
tendientes a elaborar criterios e indicadores de manejo forestal sustentable,
entre ellas destacan el “Proceso de Helsinki” y el “Proceso de
Montreal”[1].
Ambas iniciativas proponen una serie de aspectos mediante el cual se puede
evaluar el manejo sostenible del bosque. En este sentido la
certificación forestal es el
proceso de inspección de los bosques, por parte de una agencia certificadora,
con el objetivo de comprobar si ellos son manejados de acuerdo a criterios e
indicadores de manejo forestal sustentable. La certificación trata de
vincular el comercio de los productos forestales, particularmente el comercio
internacional, con el manejo sustentable de los recursos, permitiendo a
productores y consumidores reconocer los productos provenientes de bosques
manejados. Actualmente
en países desarrollados y en vías de serlo, se están evaluando un número
creciente de sistemas de certificación. Una de las iniciativas, FSC (Forest
Stewardship Council) ha emitido certificados a 55 países, cubriendo 36, 9
millones de ha de bosques en el
mundo. Es así como
en poco tiempo el concepto de ecoetiquetado, ha ido ganando cada vez más
adeptos, siendo promovido fundamentalmente por consumidores de sociedades
ambientalmente más exigentes como la europea y la norteamericana. Si bien,
inicialmente la certificación se centró en la madera y sus productos,
recientemente se ha ampliado a la pasta para papel y el papel, vislumbrándose
una tendencia futura de los
mercados internacionales a certificar todo
producto derivado del bosque, comenzando también el interés por la certificación de productos forestales no madereros (PFNM). La mayor
conciencia de las personas acerca de la insustentabilidad en la producción
maderera a nivel mundial, se vió reflejada con el tiempo en una mayor
preocupación en la producción de PFNM. Esta mayor preocupación puede
explicarse mediante razones económicas, ambientales y sociales: Motivaciones Económicas: ·
Comercialización
de PFNM en grandes mercados, especialmente en centros urbanos
industrializados. ·
Altos
precios “premium” obtenidos para los productos, especialmente para
productos “gourmet” ·
Alto
valor por unidad de PFNM en
comparación con los productos madereros. ·
Tendencia
a la certificación en otros sectores productivos. Motivaciones
Ambientales: ·
Recolección
insustentable de muchos PFNM, incluyendo a especies en peligro. ·
Impactos
ambientales de sistemas de producción intensivos que reemplazan la población
silvestre basados en sistemas de manejo. ·
Beneficios
ambientales en la promoción de la diversidad en el manejo del bosque. Motivaciones
Sociales: ·
Mayores
beneficios provenientes de mayores ingresos en venta para los productores. ·
Riesgos
económicos reducidos como resultado de la diversificación de los sistemas de
producción de PFNM. ·
Deseo
de los productores y recolectores de adherirse a sistemas de producción
sustentables. Entre los factores
que explican el creciente interés en la certificación de PFNM se encuentran: ·
La
certificación de PFNM ofrece una excelente oportunidad para penetrar en
modernos y exigentes mercados, impulsando la asociación de productores,
mejorar los precios de venta y acceder a un mercado mas seguro y estable. ·
Mediante la
certificación, además de acceder a nuevos mercados, aumenta el intercambio
con la creación de redes de información, permitiendo mejorar la gestión
comercial del producto. ·
La
certificación contribuye a los esfuerzos internacionales de conservación de
la diversidad biológica; recursos de agua, suelo, ecosistemas únicos y
paisajes. ·
Permite
revalorizar el bosque nativo, así como también mejorar las condiciones de
vida en las comunidades rurales donde se obtienen los productos. ·
Con la certificación aumentan los
niveles de participación de la comunidad en la toma de decisiones
importantes. ·
La necesidad de control por parte
del gobierno disminuye, compartiendo en parte esta labor con las agencias
certificadoras, lo cual permite de alguna forma evitar eventuales problemas y
reasignar recursos a otras actividades de interés. 3.
Esquemas de certificación para productos forestales no madereros
Debido
a la naturaleza tan diversa de PFNM se han desarrollado esquemas de
certificación que varían desde el campo forestal hasta la agricultura. Es así
como existen diversas organizaciones que usan diferentes estándares para
certificar PFNM de acuerdo a sus principios y filosofía. Los sistemas de
certificación más ampliamente usados para
PFNM se pueden agrupar en tres grupos: Certificación
orgánica: dada
por diversos organismos, se enfoca principalmente en la integridad del
producto, limitando su contaminación con compuestos químicos y/o aditivos
artificiales, protegiendo además la salud del suelo. Etiquetado
de comercio justo: esta
certificación tiene un riguroso mandato que apunta a mejorar los beneficios
comerciales de los productores primarios, alentando la independencia económica
y los derechos sociales de los productores. Certificación de Manejo Forestal: ofrecida por el Forest Stewardship Council (FSC),
considera tanto factores ecológicos, sociales y económicos asociados con la
naturaleza de largo plazo de los recursos forestales. A continuación se describe cada uno de los sistemas
de certificación mencionados anteriormente tanto en el ámbito nacional como
internacional. 3.1
Certificación de PFNM en el extranjero:
3.1.1
Certificación orgánica
A
nivel internacional, las normas que regulan la producción orgánica son el
Reglamento Europeo EU 2092/91; las establecidas en el marco de la
International Federation of Organic Agricultural Movements (IFOAM); las del
National Organic Program (NOP), del Departamento de Agricultura (USDA) y la
norma para la Unión Europea dada por el reglamento N° 2092/91. Puede
señalarse que hay tres niveles de países, desde el punto de vista orgánico;
los de la Unión Europea (Japón
y más recientemente Estados Unidos), que ya cuentan con una regulación orgánica
oficial; países terceros como Israel, Checoslovaquia, Hungría, Suiza,
Australia y Argentina, que pueden obtener rápidamente la certificación orgánica,
pues desde hace muchos años que están reconocidos ante la Comunidad Europea
como tercer país; y el resto del mundo, que necesitan certificar cada
exportación. De
acuerdo a la literatura revisada, se considera que los grupos de consumidores
están dispuestos a pagar un cierto sobreprecio por los alimentos orgánicos.
En diversos países, entre ellos E.E.UU y aquellos pertenecientes a la
comunidad europea, la mayoría de los consumidores está dispuesto a pagar un
20 por ciento más que por los productos convencionales. Entre los productos
orgánicos mas comercializados a nivel mundial se encuentran el café,
hortalizas, verduras y mas recientemente el vino. En relación a los PFNM, se están comenzando a
desarrollar algunas experiencias en esta materia. Entre ellas destacan; la
desarrollada por IFOAM (International Federation of Organic Agriculture), OCIA
(Organic Crop Improvement Association) y ECOCERT International, el cual
desarrolló la norma EC2092/91 para agricultura orgánica. Estos esquemas de
certificación se enfocan principalmente en la producción orgánica de
cultivos, adicionando otros criterios a los ya desarrollados para productos
forestales no madereros. Gran parte de la experiencia se ha desarrollado en países
americanos, especialmente andinos. Bolivia, por ejemplo ha certificado nueces
de Brasil, miel y otras especies silvestres producidas bajo cultivo. La
certificación la han desarrollado Bolicert, IMO-Latinoamericana y Biolatina. En Ecuador la certificación orgánica se ha realizado
mediante asociaciones de pequeños productores los cuales han trabajado con
hongos silvestres y están en proceso de certificación para hierbas aromáticas,
medicinales y miel. Estas acreditaciones la están realizando con organismos
asociados a IFOAM. Por otro lado IMO (Institute for Marketologie) en Perú
ha trabajado con la Nuez de Brasil. Este organismo internacional de
certificación ha elaborado un
proceso en conjunto con FSC (Forest Stewardship Council), combinando
certificación orgánica con certificación forestal. Para ello, IMO cuenta
con normas de recolección orgánica para productos silvestres[2].
Estas normas de recolección orgánica para productos
silvestres también son desarrolladas por IFOAM y sirven de pauta a diversos
organismos certificadores. Entre otros tópicos, esta norma especifica que la
cosecha de PFNM no debe poner en peligro la existencia de especies vegetales o
animales, deben ser cosechados dentro de un área de recolección definida y a
una distancia apropiada de áreas de agricultura convencional o fuentes de
contaminación. Figura N°1. Té de hierbas orgánico certificado vendido en tiendas europeas.
3.1.2
Etiquetado de Comercio Justo
Este tipo de certificación tiene como objetivos el
obtener un precio y condiciones mas justas para productores desfavorecidos,
comprar directamente a los productores, eliminar a los intermediarios y
garantizar las condiciones de pago. Todo lo anterior permite una evolución de
las prácticas comerciales hacia la sustentabilidad y la incorporación de
costos sociales y medioambientales. Al mismo tiempo busca concientizar a los
consumidores acerca del poder que tienen al provocar cambios más justos. Entre los principales productos que se comercializan
bajo esta modalidad se encuentran el café, el té, el cacao, azúcar, frutas,
cereales,
textiles, ropa, fibras
y artículos de cuero entre otros. De
acuerdo a la literatura revisada, se estima que los consumidores de los
productos certificados bajo este sello, están dispuestos a pagar un
sobreprecio que varía de acuerdo al tipo de producto. El cacao certificado,
por ejemplo, mantiene un sobreprecio de 40%. En el caso de los productos
artesanales esta cifra es superada con creces dependiendo del producto a
comercializar. Figura
N°2. Miel orgánica
certificada con el sello de Comercio Justo (Fair Trade).
La
certificación de comercio justo a nivel mundial se realiza mediante la creación
de distintas organizaciones de comercio, las mas importantes son: International
Federation for Alternative Trade (IFAT)
que agrupa a mas de 170 organizaciones en 45 países, y congrega a los
importadores del norte con los
productores del sur. European
Fair Trade Association (EFTA)
conformada por las principales organizaciones de Europa, que representa a los
principales importadores de los productos elaborados bajo este sello. Network
of European World Shop (NEWS)
que agrupa a tiendas minoristas de Europa. Fairtrade
Labelling Organization International (FLO)
certificadora de 17 iniciativas nacionales del sello Fair Trade. Agrupa a los
etiquetadores de Comercio Justo. Fair
Trade Federation (FTF)
conformada por comerciantes minoristas de Estados Unidos. Los
organismos antes mencionados cumplen una función representativa y de
coordinación, y no realizan acciones comerciales directas. La certificación puede otorgarse a las
organizaciones de pequeños productores, a los productos elaborados por las
mismas (por ejemplo, al café tostado o soluble), a establecimientos (puntos
de venta) o a algunas marcas de empresas, si se cumplen los requerimientos
establecidos en las normas correspondientes. En relación a los PFNM, se han desarrollado una serie
de iniciativas de certificación de comercio justo. Un ejemplo en este sentido es el dado por la cooperativa de
productores de COPALJ, en el estado de Maranho, Brasil. Esta comunidad se
dedica desde hace 10 años a comercializar aceite de nueces de babasú (Orbignya
phalerata), el cual es vendido a una tienda británica. Los productos certificados tienen una etiqueta que
garantiza que los productores han obtenido un mejor trato. En el Reino Unido,
esta etiqueta es otorgada por la Fundación Fairtrade, una institución benéfica
creada por las ONG CAFOD, Christian Aid, Oxfam, Traidcraft Exchange y el World
Development Movement. Otra experiencia en esta línea se comenzó a
desarrollar durante el año 2002. En ella, se constituyó un grupo de trabajo
entre productores de PFNM rusos, particularmente de Siberia y el Lejano este,
y los mercados europeos con el fin de comercializar sus productos incluyendo
miel, té de hierbas, helechos, tónicos y jarabe, medicamentos e ingredientes
farmacéuticos, hongos secos, tinturas naturales y nueces bajo la certificación
de comercio justo. Dado que el set de criterios del Fair Trade se enfoca
principalmente en criterios socio económicos, solo con un énfasis general en
los temas ecológicos y de manejo, se están desarrollando otras iniciativas y
procedimientos más integrales entre los cuales podemos mencionar la Forestería
Análoga (FA), la cual es un tipo de agroforestería compleja desarrollada por
NSRC (Neo Synthesis Research Centre) en Sri Lanka. El sistema estimula a los
agricultores a imitar la estructura y funciones ecológicas de los ecosistemas
naturales forestales locales usando especies que los proveen de un rango de
productos para consumo personal o para venta en lugares de mercado. Los
agricultores se benefician gracias a la gran diversidad de productos que
cosechan mientras se restaura el ambiente natural y mejoran los procesos de
retención del suelo y purificación del agua. Este
esquema de manejo forestal que también se está adoptando en
comunidades de Australia, Canadá, Costa Rica, Ecuador, Kenya, Perú, y
Filipinas, contempla además el apoyo en los canales de
comercialización y la certificación de los productos, considerando el
comercio justo entre ellos. 3.1.3
Certificación de Manejo Forestal
Esta
certificación es desarrollada por FSC[3]
(Forest Stewardship Council), consta de principios y criterios que abordan
aspectos ambientales, sociales y económicos. La certificación en si es
realizada por entidades independientes a FSC. Estas entidades verifican si las
operaciones forestales cumplen con los estándares desarrollados por FSC,
luego de verificados se certifican los productos con el logo FSC. En la actualidad los PFNM que cuentan con el logo de
FSC, deben provenir de bosques completamente certificados. Cuando existe la
necesidad de certificar un producto, es un organismo de certificación el
encargado de evaluar el sistema de manejo del PFNM. Al momento de la evaluación el organismo de
certificación puede usar estándares regionales existentes u otros estándares
creados para ciertos PFNM. Si estos no están disponibles, el organismo de
certificación puede preparar estándares a través de un proceso regional o
nacional de consulta. A nivel mundial existen ocho organismos certificadores
de FSC, de ellos tres han desarrollado estándares para certificar PFNM: Rainforest
Alliance´s Smartwood Program:
este programa ha liderado la certificación de PFNM. Smartwood ha expedido
cuatro certificados de PFNM en México, Brazil y Estados Unidos. Para ello ha
desarrollado guías genéricas para PFNM que son adaptadas a productos y áreas
específicas cuando existe información de recolección, cosecha y monitoreo
para un producto en especial. Esta adaptación de criterios para PFNM se
refleja en un borrador de criterios agrupados en un onceavo principio que se
agrega a los diez ya existentes presentados por FSC[4]. En Brasil, IMAFLORA filial de Smartwood también
trabaja con certificación orgánica y es capaz de realizar una evaluación en
conjunto FSC/IFOAM. Soil Association´s
Woodmark programme está
recientemente certificando PFNM. La Soil Association (SA) tiene un programa
fuerte de certificación orgánica y es capaz también de ofrecer una
certificación FSC/IFOAM. Soil Association certificó corteza en Dinamarca, y
en la actualidad está investigando otros PFNM susceptibles de certificar. SGS Qualifor certificó el manejo forestal de bosques en Escocia,
donde se produce y comercializa carne de venado que también se incluyó en la
certificación. A futuro certificará otros productos entre ellos miel y bambú. Hasta el momento se ha trabajado en dos estándares
para la nuez de Brasil (Bertholletia
excelsa), para Perú y Bolivia. En ambos casos el proceso de creación del
estándar involucró a la comunidad local, productores, consumidores, ONG´s y
organismos gubernamentales. Figura N° 3. Nuez de Brasil certificada por FSC.
El siguiente cuadro resume las experiencias de
certificación de productos forestales no madereros realizadas mediante FSC. Cuadro N°1. Productos forestales no madereros certificados por FSC.
(hasta Octubre de 2002).
Fuente:
www.goodnessdirect.co.uk/cgi-ocal/frameset/sect/F.html.
FSC, 2002. SW: Smartwood SA: Soil Asociation Si
bien no se conocen antecedentes sobre el sobreprecio de estos productos
certificados, información de
mercado indica que la madera obtenida de bosques con el sello FSC, presenta un
precio premium 10% superior al valor de la oferta corriente. 3.2
Certificación de PFNM en Chile:
3.2.1
Certificación orgánica
En
Chile, en los años 1998 y 1999 fueron elaboradas las Normas Chilenas NCh 2439[5],
"Producción, procesamiento, comercialización y etiquetado de alimentos
producidos orgánicamente" y NCh 2079[6]
"Criterios generales para la certificación de sistemas de producción,
procesamiento, transporte y almacenamiento de productos orgánicos".
Ambas normas son equivalentes a las de la Unión Europea: Nº2092/91 y la ISO
65. Chile
actualmente no tiene un sistema de certificación orgánica reconocido
internacionalmente, no obstante se han desarrollado avances en este sentido
mediante la publicación de normas (NCh 2439 y la NCh 2079, mencionadas
anteriormente) y el establecimiento de un programa para el desarrollo de la
agricultura orgánica implementado por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG),
el cual permitirá supervisar las certificadoras existentes en el país. Si
bien, Chile se adhiere a las normas de certificación europeas mediante la
existencia de estas normas, estas sólo constituyen normas de exportación y
no necesariamente un modelo de certificación nacional. Por
ahora las empresas certificadoras no tienen la obligación de acreditarse,
siendo el proceso voluntario. El reconocimiento de "Tercer País" es
un camino largo, que recién se está iniciando, puede incluso durar un par de
años, si al término de este proceso, Chile es reconocido en tal categoría,
las certificadoras estarán obligadas a acreditarse frente al SAG, para optar
a ser reconocidas en Europa. El proceso de
certificación orgánica se puede resumir en las siguientes etapas: Figura N°4. Proceso de certificación orgánica.
Cada
uno de estos organismos certificadores presentados anteriormente, se enfoca a
un mercado específico, supervisando las características requeridas en cada
caso particular. Al no contar con una acreditación amplia para exportar a
distintos mercados muchos exportadores comenzaron a tener dificultades para
enviar sus productos a diferentes mercados, es por esta razón que han debido
recurrir a certificadoras extranjeras que sí cuentan con las requeridas
acreditaciones. Entre las certificadoras extranjeras que trabajan en el país
se cuentan: En
el país podemos encontrar certificadoras nacionales, como también
extranjeras, dentro de las primeras se cuentan: Cuadro
N° 2. Certificadoras
Orgánicas Nacionales
Fuente:
Elaboración propia en base a información obtenida en www.agendaorganica.cl Cuadro N°3. Certificadoras Orgánicas Extranjeras en Chile
Fuente:
www.agendaorganica.cl En relación al cuadro anterior
podemos mencionar que BCS es una empresa acreditadora alemana, con un
representante en Chile y está en condiciones de inspeccionar la
producción orgánica chilena de exportación a nombre de esta empresa. Por
otro lado, IMO Control es una empresa suiza, que se asoció a Fundación
Chile, y formó IMO Chile. La
agricultura orgánica ha adquirido importancia sólo en los últimos años Se
calcula que en 1998, unos 200 agricultores orgánicos producían en 2.700 hectáreas
orgánicas certificadas. En la actualidad existen
alrededor de 4.000 hectáreas que producen frutas y verduras orgánicas
distribuidas entre las IV y X regiones, las cuales son administradas por cerca
de 300 personas que producen principalmente rosa mosqueta (450 há),
frambuesas (327 há), plantas medicinales (122 há) y espárragos (106 há).
Del total de la tierra 3.128 hectáreas están certificadas como orgánicas y
el 80% de ellas se concentra en las regiones VI, VII y X. En relación a lo anterior y
de acuerdo a los últimos datos se estima que las hierbas medicinales y
especias se incrementarán a tasas promedio del 20% anual, con un aumento de
superficies en las regiones V, Metropolitana y IX. De
acuerdo a la información entregada por aduana entre los productos
certificados exportados, correspondientes al rubro Producto Forestal No
Maderero se encuentran: en el ítem productos procesados o con algún grado de
proceso rosa mosqueta, miel y productos apícolas, y en el rubro de las
hierbas medicinales; achilea, manzanilla, rosa mosqueta y otras hierbas
medicinales. La
mayoría de los productos orgánicos son comercializados en el extranjero,
presentando una baja presencia en el mercado nacional. Entre los PFNM
certificados orgánicamente y comercializados en el país se pueden encontrar:
rosa mosqueta, aceite orgánico de avellana, hierbas medicinales, hongos
deshidratados, entre otros. En
relación a la producción de rosa mosqueta y sus derivados, Novbeltec destaca
en la producción de cosméticos
y aceites esenciales orgánicos, para lo cual ha certificado sus productos con
la agencia certificadora extranjera con presencia en Chile, BCS, además de
PROA certificadora chilena. Las empresas Index Salus y Florasem han certificado
hierbas medicinales orgánicamente. Ambas empresas cuentan con certificación
de la agencia BCS. Entre las
hierbas certificadas se cuentan: bailahuén, boldo, caléndula, manzanilla,
matico, melissa, rosa mosqueta, paico y poleo. IMO Chile, también se ha involucrado en los PFNM. El
trabajo realizado por esta certificadora se desarrolló con un productor
individual de morchella[7]
(Morchella sp.), en la VIII Región
quien obtenía los hongos desde terceros. El proceso de certificación, además
de la inspección en terreno característica, consiste en la acreditación de
un supervisor quien registra a los recolectores y se responsabiliza de que las
morchellas fueron obtenidas desde redios autorizados. Posteriormente los
productos son comprados por intermediarios los cuales lo venden a empresas
deshidratadoras que lo comercializan. Debido a
las buenas perspectivas de mercado y muchas veces a exigencias
internacionales, productos que constituyen materias primas también están en
proceso de certificación, tal es el caso de los extractos de quillay, los
cuales han servido de ingrediente activo para nematicidas y pesticidas los
cuales han obtenido certificación orgánica. En esta línea, la empresa
Natural Response, ha sido pionera en certificar estos extractos y además
estar en proceso de certificación forestal. Cabe destacar que la oferta de productos en el mercado
nacional incluye muchas veces productos etiquetados como “ecológicos” o
“naturales” y no responden necesariamente a productos certificados orgánicamente
por algún organismo acreditado. En este grupo encontramos una gran variedad
de productos entre los que se cuentan; zapatillas vegetales, miel, frutas y
hortalizas. Figura N°5. Hierbas medicinales ofrecidas en tiendas
especializadas.
Fuente: Tienda de Comercio Justo. Ñuñoa, Santiago.
(Reyes 2003). Figura N° 6. Mermelada de Maqui y Nalca ofrecida en tiendas
especializadas.
Fuente: Tienda de Comercio Justo. Ñuñoa,
Santiago. (Reyes 2003). 3.2.2
Etiquetado de Comercio Justo
En
Chile se han desarrollado experiencias en torno a este tema; en Tirúa, una
pequeña comunidad mapuche de 1.800 personas, hace dos años comenzó a
exportar un alga marina (llamada cochayuyo) a Taiwán y Japón, donde se come
y además es un ingrediente básico de cremas faciales y de la piel. Al
exportarla, la comunidad consigue un aumento del 50% en el precio por libra
del alga. Por
otro lado en la IX región, Fundación Chile en conjunto con la Corporación
de Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI) y otros participantes, diseñaron
una cartera de proyectos sustentables para ser presentados al Servicio Agrícola
y Ganadero (SAG), al Fondo de Solidaridad e Inversión Social (FOSIS) y al
Fondo de Innovación Agraria (FIA) entre otros. Por el momento, el proyecto ha
avanzado en el diagnóstico de los productos que tienen potencial de
desarrollo y de comercialización en el exterior. Ellos son, entre otros, piñones,
rosa mosqueta, miel multiflora, merkén (ají), avellanas, changles (hongos) y
murta. Al
término del tercer año (2004) los agricultores estarán en condiciones de
acceder a la certificación de calidad, para lo que habrá un sello que
identificará su origen (denominación de origen), modo de producción
(productos de agricultura orgánica) y comercio justo ("fair
trade"). Al final del período se espera que este modelo sea
"exportable y transferible" a otros predios entregados a las
comunidades indígenas por parte de la CONADI. Otra
experiencia en este sentido es el proyecto Tienda Comercio Justo, la cual es
desarrollada por un proyecto conjunto llamado Plataforma Komyuniti, agrupación
de 13 ONG´s chilenas y una belga, que representan una gran diversidad de áreas
de acción geográfica y temáticas. La diversidad de productos ofrecida por
esta tienda se puede agrupar en dos grupos: alimentos y artesanía. Entre
ellos se cuenta artesanía de comunidades representativas, y la oferta de PFNM
tales como hierbas medicinales, miel y mermeladas de nalca, maqui, grosella y
rosa mosqueta. En la actualidad esta iniciativa no ha certificado productos
con el sello de comercio justo, sin embargo pretende ser una iniciativa de
plataforma para lograr este sello[8]. Figura
N°7. Piñones
comercializados en tiendas especializadas
Fuente:
Fundación Chile 3.2.3
Certificación de Manejo Forestal
En la actualidad este tipo de certificación dada por FSC (Forest Stewardship Council) no cuenta con estándares para PFNM presentes en nuestro país[9]. Sin embargo, Forestal y Agrícola Monteáguila certificó recientemente semillas de eucaliptus mediante la certificación del manejo de sus bosques, dada por FSC. Otra experiencia en esta línea la tiene Natural Response. Esta empresa se encuentra recopilando información para la futura certificación de corteza de quillay, mediante un organismo acreditado para certificar mediante FSC (SCS)[10]. 4. Caracterización de mercado para los productos
certificados.
4.1
Mercado orgánico
A nivel mundial la demanda por este tipo de productos
crece a una tasa promedio del 20% y se espera que en la primera década de
este milenio alcance a los US$100 millones. En la actualidad el 22% de la
superficie con certificación orgánica mundial se concentra en
latinoamerica. Argentina contribuye con un 70% a la superficie total
certificada, siendo los productos procesados como aceite, harina, miel, vino
y té los con mayor preponderancia. Entre
los factores que justifican este acelerado crecimiento de la demanda por los
productos orgánicos y que explican las interesantes perspectivas del
mercado a mediano plazo se encuentran: ·
Creciente
conciencia sobre la necesidad de preservar ciertos atributos del medio
ambiente para las generaciones futuras. ·
Los
conocimientos adquiridos través del tiempo sobre los efectos perjudiciales
que pueden tener los productos químicos utilizados en la producción de
alimentos sobre la salud humana de los consumidores y de los trabajadores
agrícolas. ·
Las
campañas de promoción de grupos ambientalistas. ·
Las
campañas de promoción lanzadas por los principales distribuidores de
alimentos orgánicos, y los artículos y embalajes novedosos usados por
algunas empresas. ·
Las
políticas gubernamentales en muchos países que están fomentando este tipo
de producciones, incluyendo ahora a Chile. Por
otro lado, de acuerdo a algunos estudios realizados en Europa, se sabe que
los clientes que prefieren este tipo de producto se caracterizan por: ·
Ser menores de 35 años, con hogares unipersonales, y
hogares con niños menores de 6 años ·
Ser
personas con mayor nivel cultural, indistintamente del nivel de ingreso. ·
De preferencia en hogares
vegetarianos y con poco consumo de azúcar. Entre
los motivos que llevan al rechazo de productos orgánicos se encuentran; los
altos precios en relación a un producto no certificado, el reducido número
de puntos de venta, la limitada variedad de productos ofrecidos y dudas
sobre la autenticidad del origen. La
comercialización interna de estos productos se realiza en diversos canales,
entre ellos; tiendas especializadas, tiendas de consumo masivo, ventas
electrónicas (internet), etc. Las ventas orgánicas a través de
supermercados constituyen el sistema de distribución más rápido en la
mayoría de los mercados. Sin embargo, se aprecia una diferencia en el tipo
de consumidor, aquellos que realizan su compra en supermercados su
“interés ambiental” influirá menos al momento de la compra, en
comparación de aquel consumidor que lo hace en una tienda especializada. El siguiente cuadro resume los canales de
distribución internos existentes para productos orgánicos: Cuadro
N°4. Canales de distribución para
productos orgánicos.
Fuente: www.agendaorganica.cl y www.foodwindowsonline.com.ar
De
acuerdo a la literatura revisada, se considera que los grupos de
consumidores están dispuestos a pagar un cierto sobreprecio por los
alimentos orgánicos. En diversos países, entre ellos E.E.UU, Japón y
aquellos pertenecientes a la comunidad europea, la mayoría de los
consumidores está dispuesto a pagar entre un 20% y un 30% más que por los
productos convencionales. Países como Finlandia, Austria e Italia presentan
los más altos sobreprecios a nivel europeo, destacándose los cereales y la
papa. Cuadro N°5. Sobreprecio que pagan los consumidores de siete
países europeos por algunos productos orgánicos (en %).
Fuente: FAO, 2001 Chile por su parte presenta un sobreprecio muy
similar al presentado en el cuadro anterior para los productos orgánicos
exportados hacia el mercado europeo, siendo mayor para los cereales y las papas, oscilando entre un 50 y 100%. En
relación a los productos forestales no madereros, el producto de mayor
comercialización a nivel mundial es la miel. Entre los principales
exportadores se encuentran; China, Rusia, USA, Argentina, Turquía y
México. Los principales mercados para la miel corresponden a naciones
de altos ingresos. Japón ocupa el tercer puesto después de Alemania y
EEUU, seguido del Reino Unido. Estos países presentan sobreprecios por la
miel orgánica que van desde un 10% a un 20%. Otro
producto forestal no maderero con un nivel importante de comercialización a
nivel mundial es la nuez de Brasil (Bertholletia
excelsa). Este producto, originario de Brasil y Bolivia, es
comercializado en diversas tiendas y supermercados especializados en Europa.
Figura
N° 8.
Nuez de Brasil certificada comercializada en Europa.
Fuente: www.goodness.uk Dada
la importancia ecológica y social de la nuez, este producto en la
actualidad presenta certificación de comercio justo y forestal, además de
la certificación orgánica. El sobreprecio para las nueces certificadas por
este último sistema va desde un 20
a 25% en relación al producto sin certificar, porcentaje que varía de
acuerdo las cantidades tranzadas[11].
En
Chile, el mercado interno de productos orgánicos es aún muy incipiente y
por lo tanto con canales de comercialización muy reducidos,
restringiéndose a algunos supermercados
y algunas tiendas especializadas. En estos momentos la mayoría de los
productores comercializa a través de exportadoras de las cuales muchos son
socios. La comercialización
interna de este tipo de producto no supera una década de desarrollo. En la
actualidad existen sólo tres tiendas especializadas en la comercialización
de productos orgánicos; Tierra Viva, Pura Natura y Ventana Orgánica, todas
ubicadas en Santiago[12].
En ellas se pueden encontrar cereales, frutas, hortalizas, aceites
esenciales y hierbas medicinales entre otros. El
siguiente cuadro resume el sobreprecio existente en diversos productos
orgánicos, específicamente en productos forestales no madereros ofrecidos
en el mercado local en comparación a un producto convencional: Cuadro N°6. Sobreprecio de productos forestales no madereros
orgánicos.
Fuente:
Elaboración propia. Cabe destacar que el
alto sobreprecio que presentan estos productos en relación a un producto
tradicional se debe a la reducida oferta existente en el mercado local, ya
que la mayoría de los productores orgánicos destina sus productos al
mercado externo. Las hierbas
medicinales a granel, la rosa mosqueta, el aceite de rosa mosqueta, la miel
y otros productos apícolas, figuran entre los principales productos
forestales no madereros con certificación orgánica exportados, siendo
Europa y USA sus principales mercados de destino. En este sentido, de
acuerdo a la información recopilada el aceite de rosa mosqueta orgánico o natural de
exportación presenta un sobreprecio de 10% en relación a uno tradicional. Otro producto forestal no maderero de interés con
reciente certificación orgánica es la morchella. Este hongo comestible es muy apetecido en el extranjero por
su sabor y además por sus eventuales propiedades farmacológicas en
enfermedades de transmisión sexual. Dado
que aún no se ha comercializado al exterior se estima que las primeras
exportaciones orgánicas presentarán un sobreprecio de 25% similar al
sobreprecio que presentan otros hongos certificados. 4.2
Mercado Comercio Justo
En la actualidad existen al menos
100 organizaciones de comercio justo y sociedades comerciales en por lo
menos 20 países europeos que importan del Sur productos bajo el sello
comercio justo. A pesar que este tipo de comercio es más reciente que el
comercio orgánico, se estima que las organizaciones importan de unas 800
contrapartes comerciales repartidas en 45 países del hemisferio sur. La
mayor parte de estas "contrapartes" son asociaciones de
cooperativas, talleres y pequeñas fábricas, así como un número creciente
de empresas privadas. Según una estimación aproximada, estas contrapartes
reúnen a 800.000 familias, o sea 5 millones de personas, entre los que se
cuentan pequeños y medianos campesinos, artesanos y tejedores. Estas organizaciones importadoras
de productos certificados venden por catálogo y poseen o dan en franquicia
tiendas solidarias o tiendas de regalo. Otras se centran en la venta al por
mayor a las tiendas solidarias y, cada día más, a las instituciones.
Existen organizaciones que conceden marcas de garantía en 11 países
europeos, perteneciendo todas ellas a una de las tres marcas existentes:
Fair Trade Mark, TransFair y Max Havelaar. Los consumidores pueden comprar
productos del comercio justo en aproximadamente 3000 tiendas solidarias,
supermercados pertenecientes a 30 cadenas, centenares de otras tiendas y
miles de grupos eclesiales, solidarios y comunitarios. Países como Alemania, Gran
Bretaña, Suiza y los Países Bajos son los mas grandes consumidores de
comercio justo en Europa, en donde la penetración en supermercados y las
tiendas especializadas ha sido efectiva. Los consumidores de este tipo de
productos incorporan aspectos éticos como criterios de decisión de compra
y no sólo consideran la calidad de los bienes, sino también dónde y cómo
han sido fabricados, además de quien se beneficia con su compra. Otra
característica de este tipo de consumidor es que si bien un comprador
tradicional trata de maximizar la relación precio/calidad, los consumidores
responsables están dispuestos a pagar entre un 10% y 20% más por el mismo
nivel de calidad si tienen garantías de las repercusiones sociales de su
acto de compra. Los siguientes rasgos definen el tipo de consumidor que
prefiere productos con el sello comercio justo: ·
Interés por las condiciones de origen del producto ·
Mantienen un compromiso medioambiental basado en las 3
r: reducir, reciclar, recuperar ·
Estan
dispuestos a pagar un sobreprecio por la misma calidad si se le garantiza el
origen y el destino ético ·
El cliente que prefiere los productos bajo este tipo
de certificación son generalmente mujeres de 20 a 50 años El número de personas que compran este tipo de
producto está aumentando continuamente, sin embargo se desconoce si esto se
debe al aumento de puntos de venta, al mayor grado de sensibilización, o de
fidelización, a la buena calidad de los productos, o a otros factores. Se
cree que el grado de fidelización en el comercio justo es alto, es decir
que la persona que compra un producto de este tipo una vez suele volver a
comprarlo, siendo la “calidad social” un ingrediente intrínseco y
prioritario. Este aspecto es justamente el elemento diferencial de este tipo
de certificación y va muy ligado a productos característicos de
comunidades originarias o de comunidades desventajadas. El
reconocimiento de la etiqueta comercio justo, es mucho mayor en los mercados
europeos. Por ejemplo, TransFair organismo certificador europeo, reconoció
un crecimiento que pasó de un 4% a un 32% en sólo dos años desde su
comienzo. Los
canales de comercialización de este tipo de producto está constituido
principalmente por tiendas de comercio justo, compartiendo muchas veces
lugar con los productos orgánicos, principalmente en Europa. Figura N°9. Tienda de Comercio Justo en México.
Fuente: www.comerciojusto.com.mx/informate/faqs.htm En
cuanto a los precios estos varían de acuerdo al producto certificado, el
mercado de destino y el organismo certificador. El sobreprecio que presentan
estos productos se debe principalmente a las primas que aplican los
organismos importadores sobre el precio normal. El siguiente cuadro resume
las primas ofrecidas por Fair Trade Fundation para algunos productos. Cuadro
N°7. Primas ofrecidas por Fair Trade Fundation.
Fuente: Elaboración propia en base
a Fair Trade
Fundation- 2003. Cabe destacar que el sello de comercio justo no implica
que los productos sean orgánicos, pudiéndose encontrar productos bajo este
sello tanto orgánicos como tradicionales. La miel
comercializada bajo el sello comercio justo en Europa presenta un
sobreprecio que varía entre un 20% y un 30% en relación a la miel
tradicional. Esta miel proviene principalmente de México, Argentina y
Turquía. En
Europa, las nueces de Brasil comercializadas bajo el sello de comercio justo
presentan un sobreprecio del orden del 20%. Estas cuentan en su gran
mayoría tanto con certificación orgánica como de comercio justo. En
nuestro país este tipo de certificación es aún reciente, contándose
sólo una tienda de comercio justo. El siguiente cuadro resume los
sobreprecios para este tipo de productos en relación a un producto
tradicional. Cuadro N°8. Sobreprecio de productos forestales no madereros
vendidos en Comercio Justo.
Fuente: Elaboración propia. Figura N°10.
Miel de ulmo comercializada en tienda de Comercio Justo.
Fuente: Tienda de Comercio Justo. Ñuñoa, Santiago.
(Reyes 2003). De acuerdo a la información
contenida en el cuadro anterior, es posible distinguir el alto sobreprecio
existente para este tipo de producto. En gran parte esto puede explicarse a
lo escaso de la oferta, a la producción artesanal o familiar, y muchas
veces al ser productos no tradicionales o poco comunes, lo cual no siempre
puede atribuirse a un esquema de comercio distinto. Lo anterior también es
aplicable a las artesanías ofrecidas en este tipo de tiendas la cual supera
con creces el valor en las tiendas tradicionales. 4.3
Mercado Certificación Forestal
El mercado para los productos forestales certificados
aún está en su infancia. No se han desarrollado estudios acabados sobre la
demanda actual o potencial de productos certificados, pero existen ciertas
experiencias aisladas que señalan ciertas características del mercado. La
demanda de los consumidores finales todavía no es significativa. Existe un
interés segmentado y regionalizado; los consumidores escogen los productos
por precio y calidad y no por factores ambientales. Se conoce en general,
que los consumidores están dispuestos a pagar un porcentaje adicional por
productos certificados pero esta disponibilidad disminuye con el aumento en
el costo de producto. De
acuerdo a un estudio sobre disposición a pagar por este tipo de productos,
consumidores canadienses colocaron el impacto ambiental, la certificación
ambiental y la imagen ambiental del vendedor o productor en el octavo,
noveno y décimo lugar respectivamente.
En Estados Unidos se encontró que un grupo de
consumidores estaban dispuestos a pagar un 14.2% por un producto
certificado, sin embargo del total de entrevistados el 40% aprox. no estaba
dispuesto a pagar más por un producto de este tipo. La
principal demanda de productos certificados está dada por un primer grupo
constituido por manufactureros de muebles, compañías constructoras y
artesanos, un segundo grupo constituido por mayoristas y detallistas de
productos forestales, entre ellos tiendas del tipo
“hágalo-usted-mismo”, y un tercer grupo formado por entidades
públicas, empresas y gobiernos. Para
la madera certificada bajo el logo FSC, se ha observado que lidera la lista
de precios con un precio premium 10% superior al valor de la oferta
corriente. Sin embargo y dado lo nuevo del tema existe poca información
internacional sobre productos forestales no madereros certificados bajo este
sello. En nuestro país de acuerdo a información obtenida,
las semillas certificadas bajo FSC por Forestal Monteáguila, son exportadas
con el logo correspondiente, sin embargo el precio de estas semillas no
difiere de una semilla sin certificar[13].
[1] Chile es país firmante de este proceso en el año 1995, junto a 12 países no europeos, que en total poseen el 90% de los bosques templados del mundo. [2] Comunicación personal de Heinrich Neisskenwirth, IMO Chile. [3] Gran parte de la información relacionada con la certificación de PFNM mediante FSC proviene de “The Forest Stewardship Council and Non Timber Forest Product Certification” (ver bibliografía). [4] Ver criterio borrador para PFNM en Anexo. [5] Esta norma se aplica para vegetales no procesados, animales y productos pecuarios no procesados, productos apícolas no procesados, productos fungícos no procesados y productos vegetales, pecuarios, fungícos y apícolas procesados. Fuente: www.inn.cl. [6] En esta norma se específica que la certificación orgánica puede aplicarse a la producción orgánica de insumos, a la producción orgánica agrícola y al procesamiento, transporte y almacenamiento. Fuente: www.inn.cl. [7]Comunicación personal de Heinrich Neisskenwirth, IMO Chile. [8] Comunicación personal de Verona Rodríguez, Tienda Comercio Justo, Santiago. [9] En nuestro país se encuentran las siguientes empresas certificadoras acreditadas por FSC con presencia en Chile: Smartwood, Grupo SGS, Scientific Certification Systems (SCS), D. Institut fur Marktokologie (IMO) [10] Comunicación personal de Hector Larrondo, Natural Response. [11]
Gran parte de las nueces de Brasil orgánicas comercializadas en
Europa son certificadas por SKAL y vendidas bajo licencia Soil
Association. La etiqueta dada por SKAL es reconocida por toda la
comunidad europea. [12] Los productos ofrecidos en estas tiendas no necesariamente corresponden a productos con certificación orgánica dada por un organismo acreditador, sino que a veces se refiere a productos “ecológicos” o “naturales” ofrecidos por productores agrupados. [13] Comunicación personal de Ana Rosa Young, Forestal Monteáguila.
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